silvina luna

Tras una despedida privada que se desarrolla este miércoles en una sala velatoria del barrio porteño de Núñez, los restos Silvina Luna (43) serán trasladados durante el mediodía hacia el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita.

El cuerpo de la modelo fallecida el jueves pasado en el Hospital Italiano había sido retirado por su hermano Ezequiel de la morgue judicial, en la Corte Suprema de la Nación, adonde fue sometido a una autopsia. Sus restos, en tanto, eran despedidos esta mañana por su entorno más cercano, en la casa de la cochería O’Higgins, en esa calle al 2800.

Desde allí, cerca de las 12, partirá el cortejo hacia el Panteón de Actores del Cementerio de la Chacarita, según pudo saber Clarín. Ese había sido el último pedido de Silvina a su hermano Ezequiel, quien en principio había pensado en hacerlo en Rosario, ciudad donde nacieron y se criaron junto a sus papás.

Silvina Luna falleció el jueves pasado luego de haber estado internada desde el 13 de junio en el Hospital Italiano, como consecuencia de un agravamiento de su estado de salud producto de una mala praxis del médico Aníbal Lotocki, quien en 2011 le produjo una intoxicación de metacrilato que le provocó hipercalcemia e insuficiencia renal.

Para determinar el impacto de esas dolencias en la muerte, su cuerpo fue sometido a una autopsia practicada ayer por orden del juez Nacional en lo Criminal y Correccional N° 60, Luis Alberto Schelgel, cuyos resultados todavía se desconocen.

El abogado Fernando Burlando, que representa a Ezequiel Luna, contó que «se extrajo mucho material, sobre todo granuloma de tamaño grande en las piernas, los glúteos y el ciático, que estaba muy comprometido y eso explica los constantes dolores de columna que sufría Silvina».

Como hay una denuncia penal por «homicidio simple» contra el médico cirujano Aníbal Lotocki, quien le hizo a la modelo tres intervenciones en 2011, el juez dispuso «la prohibición de cremación sin previa autorización del tribunal».

El 9 de febrero de 2022, Lotocki fue condenado por «lesiones graves» a cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación para ejercer la medicina, fallo que aún no está firme, por lo cual sigue en libertad.

Fue por una denuncia que iniciaron cuatro de sus pacientes: Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis.

En un escrito presentado en la Justicia, Ezequiel Luna planteó esta semana que lo de su hermana fue un asesinato, debido a las graves consecuencias en su salud por las cirugías estéticas que se hizo ella con Lotocki, y pidió ser querellante en esta causa por «homicidio simple».

El pedido de autopsia de la querella apunta a determinar si existe polimetilmetacrilato (PMMA) u otra sustancia en el cuerpo de la modelo. De ser así, se buscará avanzar en las pericias para determinar si ese material pudo causar su muerte y, por consiguiente, en un posible cambio en la situación judicial de Lotocki.

A Ezequiel lo persuadieron de no concurrir por lo sensible de la tarea, teniendo en cuenta que el cadáver a autopsiar era el de su hermana, a quien él acompañó hasta sus últimos momentos en el Hospital Italiano.

En el juzgado de Schelgel le advirtieron que estar presente en la operación «no era aconsejable». Ante la insistencia de sus abogados en el mismo sentido, Ezequiel asintió: «Está bien, está bien». Allí fue cuando Burlando lo terminó de convencer: «Quedate tranquilo que estoy yo. Sabés que mis ojos son los tuyos».

De la autopsia participaron nefrólogos, cirujanos, hepatólogos y otros profesionales.

Clarín