San Martín difundió una extensa entrevista con Andrés Yllana, en la que el entrenador profundizó sobre su idea de juego, el perfil de futbolista que pretende y el desafío que representa la Primera Nacional. Lejos de los discursos grandilocuentes, el DT fue claro al marcar los ejes de su trabajo: protagonismo, exigencia diaria y un equipo con espíritu competitivo.
Una identidad clara dentro de la exigencia
Yllana explicó que se siente cómodo con propuestas que busquen tomar el control de los partidos, aunque siempre desde la simpleza y la claridad. Destacó la importancia de construir un buen clima de trabajo, pero sostuvo que la exigencia debe ser permanente. Para el entrenador, el crecimiento diario es innegociable en una categoría donde el objetivo está definido y el margen de error es mínimo.
Disfrutar el camino para llegar al objetivo
El DT remarcó que, para alcanzar el ascenso, no alcanza con un buen inicio de torneo. Según su mirada, los equipos deben mejorar constantemente, porque cuando llegan las instancias decisivas el rendimiento inicial ya no es suficiente. En ese proceso, la autoexigencia y el compromiso interno del grupo resultan claves para sostener el nivel cuando la presión aumenta.
Hambre y compromiso, más allá de los nombres
Uno de los conceptos centrales que dejó Yllana fue la necesidad de contar con futbolistas “con hambre”. Aclaró que eso no está reñido con la jerarquía, ya que muchos jugadores importantes sostienen esa ambición a lo largo de su carrera. Para el entrenador, el deseo de competir, la entrega y el compromiso colectivo son los factores que permiten que cualquier idea táctica tenga impacto real dentro del campo.
La Primera Nacional, una categoría sin concesiones
Al referirse a la divisional, Yllana fue contundente: cada partido es una final. Señaló que no hay espacio para rendimientos parciales y que el equipo debe estar dispuesto a friccionar, ganar duelos y sostener una intensidad alta. Si bien remarcó que jugar bien es indispensable, advirtió que sin fortaleza física y mental es imposible sostener una campaña competitiva.
Un equipo preparado para distintos escenarios
Desde lo táctico, el entrenador explicó que el fútbol tiene múltiples momentos y que el equipo debe estar capacitado para resolver cada uno. Presionar alto, defender en bloque, manejar la pelota o salir rápido son herramientas que deben convivir dentro de un mismo funcionamiento. La clave, según Yllana, es que los jugadores tengan claro qué hacer en cada situación para actuar de manera coordinada.
Complementariedad y solidaridad como base del funcionamiento
Yllana sostuvo que los equipos no se arman por líneas sino por la relación entre los futbolistas. Destacó la importancia de la complementariedad y de la solidaridad, tanto en el esfuerzo físico como en el mental. Para el DT, correr por el compañero, sostener posiciones o generar espacios son acciones tan importantes como cualquier gesto técnico.
El armado del plantel y el perfil buscado
El entrenador reconoció que San Martín atraviesa un proceso de recambio importante y que será clave cerrar incorporaciones con rapidez para contar con tiempo de trabajo. En cuanto al perfil, fue claro: jugadores que jueguen bien, pero que además tengan intensidad, compromiso, espíritu de equipo y vocación solidaria. “Sin espíritu, es muy difícil ganar partidos”, remarcó.
La localía y el vínculo con la gente
Por último, Yllana se refirió al rol del hincha y a la importancia de hacerse fuerte en casa. Señaló que la pasión que rodea al club puede ser un factor determinante si el equipo logra contagiar desde adentro. Entrega, actitud y compromiso serán, según el DT, la manera de transformar ese apoyo en energía positiva dentro del campo.
Un mensaje para cerrar el año
El entrenador también dejó un saludo de fin de año para socios e hinchas, deseándoles unas felices fiestas y renovando el compromiso de construir un equipo con espíritu y entrega. La idea, sostuvo, es que la gente vuelva a la cancha ilusionada, sintiendo que el equipo representa los valores que históricamente identifican a San Martín.
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